La Declinación del Conocimiento
Por Will B. Winners, autor de En la Tierra del Engaño
No es sorprendente que cualquier persona menor de 60 años no esté consciente de que la juventud estadounidense está siendo privada de conocimientos importantes debido a la tendencia moderna hacia el liberalismo y los falsos movimientos autollamados progresistas del lado izquierdo del ámbito político. Es posible que la causa de la declinación se deba al mayor número de administradores o directores escolares cuyos cocientes de inteligencia caen hacia el cuadrante izquierdo (menor inteligencia) de la curva de la campana y cuyos cerebros han sido lavados en las universidades por profesores que carecen de inteligencia lógica-matemática pero poseen inteligencias lingüísticas, musicales o naturalistas según la teoría del Psicólogo Howard Gardner.
Una manera fácil de darse cuenta del problema es la de ser maestro de escuela primaria o secundaria. Durante los últimos 10 años ha ocurrido una tendencia en el sector escolar a que los directores de escuelas públicas reciban un bono salarial según mayor sea el número de alumnos que se gradúan de escuelas secundarias. Como podrá imaginarse, en las escuelas clasificadas como malas, los directores confrontan un dilema: Ser honestos y desaprobar a los estudiantes malos o ser deshonesto y cambiar en la ordenadora (computadora) los resultados de los exámenes así como el número de ausencias a fin de graduar al mayor número posible de estudiantes.
Varias de mis amistades, quienes han estado enseñando en escuelas secundarias por muchos años, descargaron sus frustraciones y me revelaron eventos que han estado ocurriendo hoy día en las escuelas públicas: 1) A los estudiantes se les permite el uso de teléfonos celulares de modo que se les facilite aprobar los exámenes, 2) los directores y subdirectores borran las ausencias (a veces hasta 20 de ellas) de los estudiantes malos, 3) los directores modifican las notas de los estudiantes que han desaprobado las asignaturas, 4) los directores posponen el comienzo de las detenciones para los estudiantes que merecen castigo con las esperanza de que van a aprender más aunque causen distracción en las aulas, 5) los directores y subdirectores omiten aplicar las reglas disciplinarias, 6) los maestros de asignaturas de artes liberales y de cocina a menudo permiten a los alumnos malos a permanecer en sus aulas cuando deberían estar en clases básicas, y 7) los maestros dan las respuestas de los exámenes finales a sus estudiantes tres días antes de la fecha señalada.
Es obvio que el resultado del comportamiento de los educadores son las grandes lecciones que aprenden los estudiantes: Es correcto trampear, es correcto faltar a clases, y es correcto no esforzarse. Pero lo más impactante es que directores y subdirectores que se han comportado de la manera descrita han sido ascendidos pues han logrado graduar a un mayor número de estudiantes que los directores honestos.